Empire: Total War
The Creative Assembly
2007
PC

Me recuerdo intentando conquistar el mundo a través de una ventanita de Windows con una interfaz comparable a la del buscaminas, estudiando un mapamundi con manchas de colores que representaban diferentes naciones, contando cifras que significaban tropas, sin sonidos, sin música y esperando a que la computadora terminara su turno. Años después, igual de confundido y aburrido por la espera, con 5 amigotes dándole al Risk por más de 7 horas continuas sólo para descubrir que ninguno había comprendido las reglas.
A pesar de la ilimitada oferta de temas bélicos ha sido muy breve “mi participación” en las guerras de la era napoleónica, incluyendo las secuelas independentistas del Nuevo Mundo. Me refiero a ese conflictivo periodo donde los ejércitos incorporaron masivamente los imprecisos fusiles de mecha en sus filas y cambiaron radicalmente las maniobras de combate: formaciones suicidas de infantería disparando en columnas, cargas salvajes de caballería galopando contra tormentas de plomo, brutal artillería que convierte la batalla en un sangriento juego de bolos, eran escenas de moda entre los siglos XVIII y XIX, hasta que el desarrollo industrial y perfeccionamiento en los aparatos de matar le dio otra vuelta de tuerca a la táctica militar y surgieran las llamadas Guerras de Trinchera.
Vivir la historia
Total War es una serie que ha tomado terribles y cruciales momentos de la historia para convertirlos en una mezcla de estrategia por turnos y táctica en tiempo real. En en modo campaña de Empire dispondremos de un mapa continental donde un turno representa 6 meses o algo así. Aquí reclutamos y movilizamos los ejércitos, las flotas y los agentes (espias, académidos o religiosos) además de gestionar impuestos, obras civiles, diplomacia, investigación, comercio, política y orden público. Cuando un ejército o flota choca contra un enemigo la interfaz cambia al modo batalla, donde podremos sobrevolar el campo a vuelo de águila o descender hasta la perspectiva del soldado. Antes de iniciar el combate podremos ordenar nuestro despliegue de unidades, agrupar en formaciones, preparar emboscadas, emplazar posiciones defensivas o cualquier cosa que el terreno y la topografía nos sugieran. En caso de una lucha naval, el principal factor a tener en cuenta es la dirección del viento. Las escenografías están muy bien logradas y son consecuentes al mapa de campaña; la vegetación, los edificios, la iluminación y la metereología conforman un acogedor paisaje, hasta que le damos al botón de iniciar combate y el sonido de ambiente se mezcla con tambores marciales, la tierra se pulveriza con la abrumadora marcha y los gritos de guerra nos hacen sentir que presenciamos un momento histórico.
La saga Total War se destacó desde su comienzo en el año 2000 por permitir el control de un increíble número de tropas (aproximadamente 2000 muñequitos) en tiempo real y guardar minuciosa fidelidad histórica. Enfocado en la Edad Moderna, Empire no es la excepción y tanto las misiones de la campaña principal como los uniformes de cada unidad están basados en datos reales. El mejor ejemplo son los planos que facilitó el National Maritime Museum de Londres para los diseños de los barcos. Me resulta tremendamente agradable la cantidad de infomación educativa que despliega cada unidad, construcción y tecnología del juego: notas sobre religión, filosofía, economía, agricultura, ganadería, industria, ocio, criminalidad, ingeniería y todo lo que se les ocurra dosificado con casos curiosos y finas dosis de humor.
Camino a la independencia
En la campaña principal del Empire estaremos al mando del General Washington y la nueva nación de los Estados Unidos para expulsar a los ingleses, someter a los nativos y repetir la historia. Sin embargo, para quienes desean reescribir su propia aventura, Empire incluye 11 facciones del siglo XVIII con las cuales podrán hacer una gran campaña a su antojo. Gracias a posteriores actualizaciones, expansiones y modificaciones, es posible encontrar la bandera preferida, sólo por nombrar un par: el paquete de expansión The Warpath Campaing incluye nuevo contenido para 5 naciones de nativos americanos y el mod Empire: Total Faction nos permite comandar las facciones de México, Quebec y Nueva Granada.
Imperio en decadencia
Según la comunidad de seguidores de la saga el climax se alcanzó con Medieval II: Total War (2006) y desde entonces la calidad ha ido en descenso. Empire fue el más exitoso en ventas y sus foros están repletos de quejas y reclamos sobre bugs y exploits de diversos calibres, unos más serios que otros, pero los problemas de incopatibilidad y colapso se destacan. Por supuesto los seguidores se sienten traicionados, ya que sus quejas aparentemente no han sido escuchadas; en lugar de lanzar correcciones Creative Assembly lanzó expansiones por cobrar a pesar de haber prometido nuevo contenido gratuito. Incluso ahora, después de recolecciones de firmas y súplicas desde todos los rincones del globo por nuevas actualizaciones que mejoren la experiencia de juego, los desarrolladores han lanzado Napoleon: Total War (2010) y Shogun II: Total War (2011), por supuesto con más errores y defectos hereditarios de un inconcluso Empire.
Una verdadera lástima: Aquí no sólo se aprende y conoce, ¡también se vive la historia! Pero como no adquieran un digno control de calidad en lugar de apresurarse por lanzar títulos nuevos cada año, irónicamente pasarán a ser parte de los anales.
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