Mount & Blade
Talewords
2008
PC

Yo tampoco daba cinco pesos por este “simulador medieval”, pero después de pintarme el rostro con la sangre de mis enemigos no dejo de impresionarme con lo equivocado que estaba.
Creado por los Yavuz (Armagan Yavuz, fundador de la desarrolladora turca Taleworlds, y su esposa Isek Yavuz) Mount & Blade nos ofrece una aventura épica no lineal donde asumimos el rol de un guerrero recién llegado al continente de Calradia.
Para comenzar debemos crear nuestro avatar: hombre o mujer, se personaliza ajustando una cantidad de barras que modifican detalles del rostro, color, edad, cortes de cabello y vello facial. Sumamente satisfatorio el parecido que puedes conseguir a tu documento de identidad. Luego un cuestionario bastante elocuente te permitirá combinar una cadena de sucesos “autobiográficos” que desenlazan en la repentina migración a Calradia, donde 5 reinos sobreviven en tensa relación.
Nada más bajar del barco hay que desembarazarse de un bandido insidioso cuya muerte nos conducirá a la primera y única misión predecible; entonces será nuestro libre albedrío y el azar lo que forjará nuestro destino en Calradia. Sey rey de reyes puede parecer el objetivo o inclusio el designio de los dioses, pero en realidad es cuestión de cada cual lo que haga con su “vida”. Las posibilidades son abrumadoras.
El juego tiene parte táctica cuando te mueves por el mapa de Calradia visto a vuelo de ave. Tiene parte de acción cuando entras en combate y puedes elegir entre la vista de primera persona o de tercera persona (con la cámara detrás de nuestro personaje). Tiene parte aventura que es similar a la anterior pero en lugar de estar triturando enemigos te la pasas comerciando y coqueteando con las princesitas. Tiene parte rol porque tu poder va creciendo y ganas puntos de experiencia para mejorar tus atributos que afectan el uso de tu inventario y tus habilidades tanto individuales como de grupo. Pero ya se sabe que con estos juegos de ahora son inútiles las clasificaciones, pues en las escenas de combate también existe la táctica, en los momentos de paz no falta el pillo al cual castigar, y nadie puede sostener el ejercito más maravilloso comerciando cereales.
El arsenal es bastante complejo, incluyendo todo tipo de armas arrojadizas, ballestas, arcos, cuchillos, espadas, hachas, mazos, lanzas… en diferentes calibres, diseños y calidades. Igual pasa con los diferentes accesorios para el cuerpo, desde vestidos hasta armaduras, y con la variedad de razas y pintas de caballos. Además de equiparnos a nosotros mismos, tendremos que equipar a unos cuantos personajes secuendarios que iremos reclutando y que otorgan beneficios a la compañía (al igual que nuestro personaje, no pueden morir pero sí que pueden herirse y quedar inútiles por un tiempo; o también se pueden desbandar). Estos son diferentes a los reclutas y mercenarios que contratamos en cada aldea que se nos ocurra, cuyo equipo mejora al promoverlos manualmente después de que adquieren la experiencia necesaria (sea en combate o en entrenamiento). Cada reino o facción tiene sus particularidades, por ejemplo los nórdicos guardan un estilo vikingo (incluso uno se sus nobles se llama Olaf), son buenos con las hachas arrojadizas y luchando a pié, mientras los ágiles jinetes kherguitas parecen hijos del mismísimo Atila. De este modo puedes agrupar un ejército bastante heterogénero y versátil aprovechando las especialidades de cada facción o arriesgarte por una homogenea compañía de pesados caballeros swadianos (vulnerables a lanceros).
Complicado. El juego tiene de todo y me estoy concentrando en detalles poco emocionantes. ¿Qué hay del combate! La jugabilidad de Mount & Blade ha recibido alabanzas de la crítica por innovador y completo. Dominarlo es todo un arte. Los zarpazos de las armas contundentes y cortantes se direccionan con movimientos del ratón, por resumirlo. La trayectoria de proyectiles está influida por la parabólica y otros factores físicos desconocidos pero convincentes. Ir a caballo altera todos los valores de daño que podemos hacer, pues la velocidad puede aportar fuerza al impacto y toda la cosa… no se les escapa nada a los programadores… yo en cambio seguro estoy pasando por alto otro centenar de particularidades.
Así que contratar soldados, trabajarle a otros -para contratar más soldados-, alimentarlos, equipar a los secundarios, tenerlos a todos contentos (para lo cual hay birra y vino), hacer aliados -y con ello algunos enemigos-, jurar lealtad a algún rey -o complotar para derrocarlo-, dedicarse al pillaje -que al parecer no tiene mucho futuro-, ligarse un/a noble y ganar puntos con la familia, comerciar y ayudar a los comerciantes, cazar bandidos y entrar en el lucrativo negocio de la guerra, o estimular el espíritu deportivo en la arena y quedar como un postre ante las chicas, etcétera, etcéteramente etcétera. Todo esto incluyendo actividades tan excitantes como asediar castillos o infiltrarse en calabozos y tan aburridas como arriar ganado o recitar poemas. Pudiendo elegir entre hacerlo todo o casi nada y en cualquier orden.
Pero la verdadera pregunta es ¿qué quieres ser?
En el 2010 sale a la venta el Mount & Blade: Warband, que viene a ser el mismo M&B con algunos mínimos cambios, la adición de una nueva facción de estilo persa llamada Serraní y la modalidad multiplayer para jugar en linea unas inpresionantes batallas de hasta 30 contra 30 jugadores (100 contra 100 con la ayuda de algunos mods).
Los gráficos y sonidos son bastante agradables y óptimos. La inmersión es efectiva y el nivel de dificultad es alto pero lejano de ser frustrante. Considerando además que se trata de una desarrolladora independiente y que va soportado por una comunidad de entusiastas modders, levanto mis pulgares al cielo como símbolo de absoluta recomendación.
Ave, Yavuz, morituri te salutant!
Para soldat que lo estaba pidiendo. Gracias por ponernos a marchar de nuevo.
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